Cuidados
/
Distrito La Palmera

De los árboles sanadores al caminar consciente

texto Jorge Monedero y Rosa Cintas // imágenes Jane’s Walk Sevilla – Nomad Garden
 
La práctica del Shinrin-yoku o terapia del bosque fue iniciada por la Agencia Forestal de Japón en el año 1982. Surgió como una iniciativa para darle valor a los bosques, que cubren un 67% de la superficie del país, y al mismo tiempo canalizar la demanda de contacto con la naturaleza por una creciente población urbana sometida a niveles intensos de competencia y estrés. Se inspiró en las tradiciones sintoístas y budistas que promueven la comunicación con la naturaleza a través de los cinco sentidos.
 
Jorge Monedero y Rosa Cintas nos guiarán a través de este bosque centenario que es el Parque María Luisa mientras conversamos practicando la meditación en grupo, utilizando algunas sencillas técnicas de concentración en la respiración. Una oportunidad de tener una visión compartida atenta a los pequeños detalles del paseo con visos de convertirse en una auténtica experiencia transformadora.
 
Probablemente éste fue uno de los paseos que apostaba más claramente por convertirse en una experiencia transformadora para todos los que participamos en él. Apoyándose en una base de tradiciones sintoístas y budistas, que promueven la comunicación con la naturaleza a través de los cincos sentidos, la práctica del Shinrin-yoku o terapia del bosque fue iniciada por la Agencia Forestal de Japón en el año 1982. Surgió como una iniciativa para darle valor a los bosques, que cubren un 67% de la superficie del país, y al mismo tiempo canalizar la demanda de contacto con la naturaleza por una creciente población urbana sometida a niveles intensos de competencia y estrés. Rosa y Jorge, tras visitar el lugar, eligieron una serie de enclaves singulares vinculados a diferentes especies arbóreas y nos propusieron realizar una aproximación sensible a la botánica, partiendo de las sensaciones experimentadas por el grupo al entrar en contacto con ese bosque centenario que es el Parque de María Luisa. A medida que el paseo se desarrollaba fuimos estando en disposición de apreciar con mayor intensidad los pequeños detalles: olores, cambios de temperatura y velocidad del viento, intensidades lumínicas, sincronías que normalmente pasan desapercibidas, personas que se acompasan de forma involuntaria, los cantos de las diferentes especies de aves o los movimientos de la vegetación. Tras la puesta de sol comenzó la segunda parte del recorrido en la que, de la mano de Jorge y Paca, nos introdujimos en la meditación grupal, utilizando sencillas técnicas de concentración en la respiración acompasada con el caminar.

Read More
Not found amenities.