Paseos
/
Distrito Centro

Soberanía alimentaria

texto Marianna Papapietro y Antonio Laguna // imágenes Inma Núñez
 
La comida nos brinda la posibilidad de revisar el concepto de sostenibilidad, usándola como unidad de medida de nuestro estilo de vida, como indicador del impacto que tienen nuestras costumbres más cotidianas en nuestro entorno más cercano, el barrio y la ciudad, y a nivel regional y global.
Se analizarán dos sistemas de producción y distribución de alimentos, el convencional –basado en la agricultura industrial y la grandes distribuidoras- y otro alternativo, que tiene como base la soberanía alimentaria, ampliamente representado en el Casco Histórico norte de Sevilla.
 
Visitaremos el mercado de abastos de calle Feria y un supermercado de barrio, para hablar del sistema convencional; nos acercaremos a la Casa Palacio del Pumarejo, a la Rendija, a Tramallol, a Casa Cornelio y al Huerto del Rey Moro para conocer las experiencias de producción y distribución alternativas en Sevilla.
 
“Dime qué comes y te diré quién eres” pudo haber sido el título de este paseo que puso de manifiesto a dos escalas muy diferentes y al mismo tiempo complementarias (la de barrio y la territorial) la relación entre producción-distribución de los alimentos y las dinámicas urbanas de una ciudad como Sevilla. Visitas a distribuidores (Mercado de Feria, Red Verde, La Rendija, Casa Cornelio, Casa del Pumarejo), experiencias alternativas de producción insertas en el Casco Hco. (Huerto del Rey Moro) y otras en la periferia (huertas del Parque de Miraflores, primer ejemplo de huertos sociales en Sevilla, 1982), nos permitieron hablar de la existencia de monopolios de distribución que condicionan la producción y comprometen la calidad de los alimentos en busca de la mayor rentabilidad, pero también hablamos de huella ecológica, de transporte, de canales cortos, de la relación entre productores y consumidores, de saberes ancestrales, de conocimientos perdidos, de la figura de los intermediarios, en definitiva, de la relevancia política que tiene la alimentación y las implicaciones a nivel local y global derivadas de la elección concienzuda de lo que comemos. Todos estos conceptos se volvieron hechos al cruzar la SE-35 y sumergirnos en el tejido agrícola que rodea la ciudad de Sevilla en busca de las huertas tradicionales que todavía sobreviven. Ahí fue donde la relación entre las dinámicas urbanas de crecimiento y la producción local de alimentos se mostraba más clara: las condiciones precarias en las que trabajan los agricultores sumadas a la presión urbanística a la que están sometidos estos terrenos como futura extensión de la ciudad (ubicados entre la SE-35 y la SE-40) los convierten en un espacio tremendamente goloso y muy fácil de colonizar sin apenas resistencia. Fue éste un paseo que tuvo algo de rito iniciático, que desveló los entresijos de aquello que se esconde detrás de una cosa tan cotidiana como la lista de la compra.

Read More
Not found amenities.